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Declaración de Guerra del EZLN

Un empleado de la Secretaría de Gobernación, grabó en su radiograbadora la presente declaración de guerra del ejército Zapatista de Liberación Nacional en una de las radio locales que fueron tomadas y nombrada RADIO ZAPATA, el primero de enero de 1994, en la ciudad de Ocosingo, Chiapas.

El documento sonoro fue proporcionado por el Ing. Leonel Antonio Morales Grajales, quien es escritor, e historiador.

A quien corresponda:
¿Escucharon?
Es el sonido de su mundo derrumbándose.
Es el del nuestro resurgiendo.
El día que fue el día, era noche.
Y noche será el día que será el día.
¡DEMOCRACIA!
¡LIBERTAD!
¡JUSTICIA!

– Comunicado del EZLN  CCRI-CG del 21 de diciembre del 2012

El 1 de enero de 1994, el autodenominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de forma sorpresiva y sin una declaración previa, inicia una insurrección armada en el estado de Chiapas, conocida como Levantamiento zapatista. Una vez producidas las ocupaciones, emiten la Declaración de la Selva Lacandona por la que declaran la guerra al Gobierno mexicano a la vez que piden “trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz”.

En las primeras horas del año nuevo, los rebeldes atacan y consiguen ocupar las cabeceras municipales de San Cristóbal de Las Casas, Altamirano, Las Margaritas y Ocosingo, Oxchuc, Huixtán y Chanal.

El 1 de enero atacó la XXXI Zona Militar en un combate que duró más de diez horas a pesar de que el comandante militar, el general Gastón Menchaca Arias, había concedido el día franco a varios integrantes de sus tropas con motivo del año nuevo; finalmente, el EZLN no consiguió su objetivo y se replegó selva adentro.

Al mismo tiempo, se llevaría a cabo la Batalla de Ocosingo, una de las batallas más sangrientas de aquellos primeros días de enfrentamientos. Según fuentes gubernamentales, el Ejército federal combatiría al EZLN con la instrucción de cuidar a la población civil. En una de estas acciones resulta muerto el Subcomandante Insurgente Pedro, jefe del estado mayor del EZLN.

El día 3, los rebeldes capturan al general Absalón Castellanos Domínguez, ex gobernador de Chiapas, y para el 4 de enero el ejército ya tenía el control total de Ocosingo y las demás cabeceras municipales que el EZLN había tomado. Durante los siguientes ocho días la capacidad de ataque del EZLN era casi nula. Los informes castrenses confirmaban la derrota del EZLN a manos del Ejército federal y su fracaso respecto a la Primera Declaración de la Selva Lacandona en cuanto a “marchar hasta la Ciudad de México”, ya que militarmente los rebeldes no tuvieron oportunidad de ir más allá de los municipios inicialmente tomados.

El ataque de los subversivos se cobra un balance de 57 muertos y 40 heridos.

Tras la sorpresa inicial, el presidente de la República Mexicana, Carlos Salinas de Gortari, dirige un primer mensaje a la nación el 6 de enero, negando que se trate de un alzamiento indígena y ofreciendo perdón a quienes depongan las armas. Desde el gobierno se acusa al EZLN de recibir apoyo extranjero mientras que el EZLN emite un comunicado en el que rechaza esas acusaciones y denuncia abusos de los militares que combaten contra ellos.

No habiendo alcanzado sus objetivos y ante la respuesta militar, los rebeldes reaccionan en un primer momento buscando una salida negociada y proponen al obispo de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz, Rigoberta Menchú y al periodista Julio Scherer como mediadores del diálogo. Días después establece unos requisitos que debería cumplir la comisión negociadora. El gobierno responde nombrando el día 10 de enero a Manuel Camacho Solís como comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas a la vez que ofrece al EZLN “paz con justicia y democracia”.

El EZLN prosigue con su actividad guerrillera, y el día 8 hostiga mediante disparos las instalaciones del cuartel general de la XXXI Zona Militar (San Cristóbal de las Casas). Se registran atentados contra torres de abastecimiento eléctrico y contra un gasoducto de Petróleos Mexicanos. También presuntos zapatistas derriban dos torres de abastecimiento eléctrico en los estados de Puebla y Michoacán y al día siguiente estalla un coche bomba en la capital mexicana; además, grupos simpatizantes a los zapatistas arrojan una bomba en el palacio de gobierno de Acapulco. Después estalla un coche bomba cerca de un campo militar en el estado de México, Hidalgo y la capital mexicana, respectivamente. Los rebeldes advierten de más posibles atentados en la capital mexicana.


El día 12 de enero, el presidente Carlos Salinas de Gortari ordena un alto el fuego unilateral del Ejército en Chiapas como primer paso para iniciar el diálogo, y envía a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión su propuesta de Ley de Amnistía general. En ese momento, los enfrentamientos motivados por la insurrección habían causado 108 muertos, según datos oficiales, mientras el subcomandante insurgente Marcos afirmaría años después que 46 rebeldes fueron muertos durante los 12 días de combates entre la guerrilla y el ejército mexicano en enero de 1994.9
En el ámbito político, el 18 de enero se produce la renuncia del gobernador interino de Chiapas, Elmar Setzer, que es sustituido por Javier López Moreno; y el EZLN, que había aceptado a Manuel Camacho como comisionado de Paz, propone una agenda de cuatro puntos para negociar y establece, mediante un comunicado, la agenda para iniciar la negociación. Los rebeldes también anuncian intenciones de intercambiar al ex-gobernador secuestrado por prisioneros zapatistas. Camacho Solís acepta la propuesta. Unas 70.000 personas marchan en la ciudad de México a favor de la paz.


Justo un mes de haber comenzado su insurrección, el EZLN hace una llamado a los indígenas de Guerrero para que no les dejen solos. También llaman a organizaciones no gubernamentales a formar un cinturón de paz en torno al diálogo. La Cruz Roja, la sociedad civil y la policía militar instalan cinturones para resguardar las negociaciones mientras van llegando a San Cristóbal de las Casas 19 delegados zapatistas para participar en las Jornadas por la Paz y la Reconciliación, iniciándose las primeras conversaciones entre el EZLN y el gobierno federal el 16 de febrero.
El primero de marzo, el EZLN presenta al gobierno salinista una lista con sus demandas, y este propone cambios políticos ordenados en el marco de la ley. El diálogo termina el día 22, sin acuerdos, y los zapatistas anuncian una consulta para revisar el documento gubernamental entre sus comunidades indígenas y de sus bases de apoyo a la vez que restringen el acceso de la prensa a la zona de conflicto. Pero la crisis política terminó por hacerse manifiesta y en la tarde del 23 de marzo, el candidato priísta a la presidencia de la República, el ex secretario de Desarrollo Social durante el sexenio salinista, Luis Donaldo Colosio Murrieta, sería asesinado en Lomas Taurinas, una colonia de la ciudad de Tijuana, al norte de México.

Para mediados de 1994, el Ejército federal tenía apostados, según los cálculos más conservadores, doce mil efectivos y centenares de retenes y bases de operaciones militares, la opinión pública, pensaba que de un momento a otro se firmaría de la paz. El gobierno fue recuperando parte del control político de la situación a pesar de las acusaciones de estar militarizando la llamada “zona de conflicto” y de extender la presencia castrense a lo largo y ancho del territorio nacional, de modo que no se veía ningún obstáculo serio para la realización de las elecciones federales de ese año. El EZLN, por su parte, en febrero había comenzado los “Diálogos de Catedral” en un esfuerzo para la paz, brindando posteriormente informes,10 siendo percibido todo esto como importantes acciones hasta ese momento. En la “Catedral de la paz”, los zapatistas, el comisionado Manuel Camacho y el obispo Samuel Ruiz rinden tributo a la bandera nacional.

El 10 de junio, el EZLN emite la “Segunda Declaración de la Selva Lacandona” en la que propone, entre otras cosas, replantear el problema del poder, libertad y justicia para que nazca una nueva cultura política dentro de los partidos del país. Dos días después da a conocer el resultado de su consulta y rechaza las propuestas gubernamentales, lo que provoca la renuncia de Manuel Camacho Solís como Comisionado para la Paz en Chiapas, a la vez que acusa al candidato presidencial del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), Ernesto Zedillo, de sabotear las negociaciones. Jorge Madrazo es nombrado en su lugar.

 


El 6 de agosto, convocada por el EZLN, se inicia en San Cristóbal de las Casas la Convención Nacional Democrática (CND), “nacional, soberana y revolucionaria”, cuya apuesta a mediano plazo sería la “instauración de un gobierno de transición” y la conformación de un “nuevo Constituyente” que a su vez redactaría una “nueva Carta Magna”, que finalizaría tres días después en la localidad de Guadalupe Tepeyac, en Ocosingo Chiapas. Sin embargo, la CND se vería desmovilizada luego de las elecciones federales de 1994 y del triunfo de Ernesto Zedillo Ponce De León, quien siendo coordinador de campaña de Colosio, tras la muerte de éste, se convertiría en el candidato priísta a la presidencia de la República. En el estado de Chiapas, Eduardo Robledo Rincón, candidato priísta a la gubernatura de la entidad, se proclama ganador en medio de protestas y acusaciones de fraude por parte de la Alianza Cívica Nacional y Chiapaneca, que argumentaba que un conjunto de irregularidades, como cartografía amañada, aprobación de distritos y casillas atravesando montañas y cañadas en vez de secciones electorales siguiendo la geografía natural para impedir que miles de campesinos e indígenas pudieran votar, recolección de credenciales de elector por parte del Ejército federal; presencia de caciques en las urnas, coacción del voto a través de formas clientelares diversas, amenazas directas y de desaparición o cambio de actas, etcétera, sí afectó los resultados de la elección, modificando la correlación de fuerzas a favor del candidato priísta local.

El 13 de octubre, el obispo Samuel Ruiz, presenta una iniciativa para un nuevo diálogo y para reiniciar las conversaciones entre el EZLN y el gobierno federal que es saludada positivamente por el EZLN en noviembre. Sin embargo, a primeros de diciembre los zapatistas consideran que la imposición de Eduardo Robledo formaliza la ruptura al cese del fuego por parte de las tropas militares y “nombran” a Amado Avendaño Figueroa, director del periódico local El Tiempo y candidato perredista a la gubernatura, como “gobernador en rebeldía”; ello incluyó la entrega del bastón de mando por parte de los pueblos indígenas del estado, los cuales habían decretado su autonomía desde octubre. Pese a todo, el día 14 de diciembre se establece la Comisión para el Diálogo y la Mediación por la Paz, integrada por legisladores. La respuesta del EZLN es romper el cerco militar y lanzar una ofensiva política de forma que aparecen 38 nuevos municipios de Chiapas que son declarados territorios rebeldes el día 19 de diciembre. El 23 de diciembre, la Secretaría de Gobernación reconoce a la CONAI como instancia mediadora para el diálogo con los insurgentes, los cuales, anuncian el día 29 un repliegue de sus fuerzas y ofrecen una tregua militar hasta el día 6 de enero de 1995.

Ficha técnica del registro

  • Grabado por: Desconocido
  • Fecha del registro: 01/01/1994 a las 8:00 a.m.
  • Lugar: Ocosingo
  • Equipo utilizado: Documento sonoro fue proporcionado por el Ing. Leonel Antonio Morales Grajales, quien es escritor, e historiador.

Secciones: archivos Fonografía

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